Los hay clásicos, rockeros, pop, indies y… ¡hasta reggeatoneros! Cuando dejamos hablar a un vino en boca, nos canta sus mejores notas. Si amas la música, te gustará este maridaje enomusical.

Sons de Prades, con ecos ancestrales

Este monovarietal chardonnay se llama Sons de Prades (Sonidos de Prades, en castellano) en honor a sus ecos ancestrales. En la época medieval, cuando el sol asomaba en la Sierra de Prades (Tarragona), resonaban las campanas en los antiguos monasterios. Sonaban también los cánticos de los monjes, el cuerno de caza real, el murmullo de los vendimiadores. A esas resonancias pasadas hace referencias este vino de Bodegas Torres.

Maridar con… una tabla de quesos y Cantos Gregorianos para alcanzar un momento celestial.

Rock Angel, alma rockera

Este Côtes de Provence de Chateau d’Esclans vendría a ser como Debbie Harry: versátil, rockera, estilosa, fuerte y extremadamente femenina. Adaptable a cada momento vital, Rock Angel se elabora con las variedades de garnacha y rolle (vermentino) y, en boca, es como una buena canción glam-punk, intensa pero emotiva. Te recuerda a fresas sí, pero a fresas salvajes.

Maridar con.. un tartar de atún con salsa de wasabi al ritmo de “Atomic”, de Blondie. Dresscode: una chupa de cuero.

Paco & Lola, a ritmo flamenco

Vestido de traje de lunares, este cien por cien albariño de la D.O. Rías Baixas, se merece un zapateao. Elaborado a partir del mosto flor de uvas seleccionadas de los mejores viñedos de producción sostenible, es intenso como una canción flamenca, pero en su versión más joven, alegre y fresca. Nada de corsés: Paco & Lola insinúa un baile de raíces andaluzas pero de alma moderna, libre, irreverente, alocada.

Maridar con… ostras y una canción de Soleá Morente. “Olelorelei”, por ejemplo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Le gustan más las tendencias que a Kate Moss.