El amor se vive de mil maneras y tiene tantas caras como experiencias te regales en la vida. Algunas llegan sin control ni paciencia, y se exprimen hasta dejarlas sin gota; otras, sin embargo, nos pillan con el freno de mano echado y agarrado por si se suelta. Amor de encuentros fugaces, de desencuentros que escuecen, de sofá con palomitas y rosas a domicilio no necesariamente reveladoras de una historia sin final.

Amor y desamor, intangible e inexplicable y tan real como de película, es un tema que el cine ha retratado desde tantos ángulos como caras tiene. Y llena está la filmoteca de mentiras como puños y de sencillas verdades. ¿Acaso crees, de verdad, que hay algún príncipe azul por ahí para salvarte? Qué tal si intentas salvarte tú sola. Te sentará de lujo. Y tú, ¿aún esperas que ese pibón perfectamente esculpido y aparentemente perfecto no tenga ningún defecto? Despierta. Esto es la vida real.

Con el cine por excusa nos hemos propuesto analizar algunas mentiras (y también verdades) vendidas en masa y compradas, hasta tener que romper la hucha en muchos casos para poder creerlas. Por el bien del amor, aquí van los resultados del análisis:

(500) días juntos
“Sé que pensabas que era la mujer de tu vida, pero no lo es. Creo que ahora sólo te acuerdas de lo bueno, pero cuando pienses en el pasado, recuérdalo tal cual era”. Qué bien retrata esta película esa bofetada en la cara que a uno le da la realidad cuando es capaz de recordarla como realmente ocurrió. Y qué bien retrata, también, las trampas que la mente y la nostalgia nos colocan en el camino cuando uno anda, con el aliento fuera, intentando salir del pozo tras una ruptura. (500) días juntos es una película protagonizada por Joseph Gordon-Levitt y Zooey Deschanel; una cronología del amor y el desamor; una de esas comedias romántico-dramáticas que nos toca la fibra por irremediable empatía.

Buscando un beso de medianoche
“Si contestas a este anuncio no eres el tipo de mujer con la que quisiera salir, pero me siento solo y estoy dispuesto a hacer el ridículo integral”. Una original manera de rellenar un perfil de Tinder pero, seamos sinceros, huele a fracaso. Sin embargo, no es lo que ocurre en esta película de amor del circuito alternativo estadounidense, que no habla de Tinder sino de tiempos en los que los ‘matches’ se hacían a golpe de llamada al fijo, y en la que el protagonista acaba arañando su cita buscada. Retrata con gracia y descaro el encuentro de dos desconocidos, con un trasfondo que toca la necesidad mutua de cariño, el desamor, la ilusión o el miedo a la soledad.

Two Lovers
“Te quiero, pero tengo que irme”. Lapidario. Y usado hasta el desgaste. Recuerda a frases tipo “tú no tienes la culpa, el problema soy yo” o “eres maravillosa y por eso mereces alguien mejor a tu lado”. No comments. Que se acabó, vamos. Para qué tanta pomada. En Two Lovers, sin embargo, la ruptura no marca el final sino el inicio y las costuras del protagonista, un emocionalmente tocado Joaquin Phoenix que se acaba viendo entre dos mujeres radicalmente diferentes, encarnadas por Gwyneth Paltrow y Vinessa Shaw. Inocencia, instinto, razón y locura se mezclan difuminando los límites de lo moralmente correcto e incorrecto.

El lado bueno de las cosas
“Simplemente me gustaba estar cerca de ti, incluso cuando no nos decíamos nada”. El protagonista de esta película debería haber visto a tiempo (500) días juntos por aquello de recordar el pasado tal cual fue. Igual así no se hubiera enganchado a una versión distorsionada de su relación rota, ni alimentado la esperanza de que ella iba a volver. Porque no suele hacerlo. The Silver Linings Playbook, es el título original de la novela de Matthew Quick en la que se basa el guion de esta película, protagonizada por Bradley Cooper y Jennifer Lawrence. Una historia que habla de las alargadas sombras de las ex y de cómo nos empeñamos en recuperar el pasado, muchas veces por miedo a encarar el presente.

 

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Descubrir vinos más allá de lo establecido es una de sus grandes pasiones, como lo es el queso en general y el francés en particular. Reparte letras en varios proyectos digitales vinculados con gastronomía, bienestar y estilo de vida.