Si viajamos a la ciudad italiana de Nápoles, ¿qué debemos probar? He aquí nuestras recomendaciones ‘foodie’ para una estancia muy sabrosa.

Los helados en un brioche

Sí, lo que lees. En esta ciudad (y en la región en general), estos deliciosos helados artesanos, cremosos y ligeros que se degustan en Italia se sirven, para rematar el pecado, en un brioche caliente. El placer que procura morder uno de estos dulces es tal que incluso se te olvida que las dietas existen. La heladería más popular para probarlo es Chalet Ciro (via Caracciolo), que se encuentra al final de la Riviera di Chiaia. Y si andáis por Pompeya, visitad la Cremeria Emilia (Piazza Bartolo Longo, 54) donde la estrella es el gelato de stracciatella que, a modo de innovación, también se puede degustar en un croissant calentito. Mamma mia!

cremeria emilia helado brioche

El caldo-freddo

¿Qué es? Un café espresso al que añaden un poco de crema de vainilla helada y un hilito de chocolate deshecho y caliente. Sobre todo, no hay que remover, sino llenarse la boca de golpe con esta preparación y disfrutar de los sabores y sensaciones que se entremezclan: frío y  caliente; liquido y untuosidad; sabores de café, chocolate y vainilla. Solo pensaréis en repetir. Y como en el (Via Tofa, 4), especialista indiscutible de esta receta, el caldo-freddo cuesta 1 euro, avanti! Daros ese gusto.

Bar Mastracchio caldo freddo

La pizza

Poco hace falta decir, ya que Nápoles es mundialmente famosa por sus pizzas. Que, a decir verdad, son como en ningún otro lugar del mundo. Para probar la más tradicional, hay que ir a la famosísima Antica Pizzeria Da Michele (Via Cesare Sersale, 1) por la que han pasado un sinfín de rostros famosos, de turistas del mundo entero y, claro, de napolitanosEso sí, paciencia, las colas para probar sus dos únicas pizza, la margarita y la marinara (al módico precio de 6 euros), duran horas.

Comer en nápoles

La pasta

Estamos en Italia y, como es debido, cualquier receta de pasta es una delicia. Pero donde hemos probado las mejores creaciones es, sin duda, en el restaurante Europeo di Mattozzi (Via Marchese Campodisola, 4), un establecimiento legendario en la zona y regentado por la misma familia desde 1852. La especialidad son las salsas a base de pescado y marisco, y están para morirse.

foodie tour napoles

La repostería

La otra estrella gastronómica de Nápoles es la repostería: bombones, bollería, pasteles… Probad la torta de pastiera, elaborada con base de masa brisa recubierta de crema de ricota y trigo cocido, aromatizada con agua de azahar) del Gran Bar Riviera (Riviera di Chiaia, 183). Dejaros tentar por los mini babàs, una especie de brioche que se emborracha con un jarabe de ron, y los riccia, unos pastelitos de hojaldre rellenos con queso ricota, de Scaturchio (Piazza San Domenico Magiore, 19). Degustad los sfogliatelle, un pastelito de hojaldre relleno con ricota, fruta confitada, crema pastelera y sémola, y los zeppole di San Giuseppe, una especie de lionesas rellenas de crema, en Pintauro (Via Toledo, 275). Y, por supuesto, haced una parada en Gay–Odin (Via B. Croce, 61), maestro chocolatero desde hace décadas.

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El café 

Estamos en Italia y eso significa que no podemos pasar por alto darnos un chute de cafeína, sea en formato ristretto, espresso o café latte. Amamos su intensidad, su aroma y su punto amargo, perfecto en cualquier local de la ciudad. Pero el ‘must’ aquí es el Bar Mexico (Piazza Giuseppe Garibaldi, 72), donde se encuentra el mejor café de la ciudad según dicen los expertos. También se puede comprar en grano o molido para traer a modo de ‘souvenir’. Y los amantes cafeteros a los que traeréis este obsequio os estarán agradecidos de por vida, tenéis nuestra palabra.

café méxico nápoles

 

 

 

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Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.