Primero fue el bombón, luego el macaron y ahora el éclair. La especialización marca tendencia en pastelería. Las elaboraciones tradicionales componen el imaginario de todo goloso y llenan las vitrinas de los establecimientos porque siempre andan en el top de ventas. A nadie le amarga un dulce y menos si lo visten tan bonito como hacen algunos. Porque el (buen) gusto entra también por la vista.

Por eso en los últimos años los pasteleros más espabilados se han dedicado a perfeccionar una misma creación hasta obtener tal gama y variedad de producto que les ha servido para abrir establecimientos que se salen de la norma. Son locales que rompen moldes a partir de un solo molde.

Tras la rotundidad del macaron llega ahora la fiebre por el éclair. Uno y otro permiten tantas variaciones sobre un mismo sabor o mismo relleno que han propiciado la apertura de pastelerías especializadas en uno y otro.

Tendencia pastelería

Joakim Prat con Maître Choux

En España todavía son pocos y cuesta encontrarlos. En el resto de Europa ya son más habituales. Joakim Prat con Maître Choux es el exponente más claro del nivel de creatividad actual. La denominada pasta choux es permeable a todo tipo de glaseados, ‘toppings’ y decoraciones que convierten al éclair en un objeto de deseo digno de exposición. Y es alargado en lugar de redondo, lo que siempre da la sensación de que dura más. En Toronto, Nugateau también juega incluso con ingredientes salados para ampliar su surtido de éclairs.

Johnny Iuzzini, uno de los ‘pastry chefs’ más influyentes en Norteamérica, llegó incluso a elaborar una pieza dedicada a Barcelona con motivo del ‘workshop’ para unos cuantos privilegiados que vino a impartir a la ciudad.

Como ya pasa con los estrenos de cine, a España todo llega más tarde que de costumbre pero las pastelerías especializadas exclusivamente en éclairs están al caer. Al tiempo.

 

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Sobre nosotros.

Periodista gastronómica. Algo de vino, mucho vici y pura vida.