No te sorprendas si te sirven o te regalan una botella con un tapón que no sea de corcho. Este es el mayoritario, pero no es el único. En este post te mostramos que hay casi tantos tipos como variedades de uva. Bueno, es una exageración, pero sí que es cierto que hay más tapones de los que imaginas. Y todos tienen sus pros y sus contras.

Corcho natural

Es elástico, de modo que se adapta a las irregularidades del cuello de la botella, y al ser poroso le va de maravilla al vino porque le permite envejecer (si la botella se guarda en posición vertical entra el oxígeno justo pero si se quiere que sea hermético hay que poner en contacto el vino y el corcho, que al humedecerse evita la entrada de oxígeno. Además de resistente y con una gran capacidad de compresión, es neutro porque no aporta aromas ni sabor al vino, salvo cuando tiene TCA (tricloroanisol), un olor y sabor a moho y humedad que provoca un hongo que crece en los alcornoques.

tapon corcho

 

Sintético

Es totalmente hermético, así que no permite el paso de oxígeno a la botella e impide la evolución del vino. Así que puedes guardar la botella en horizontal o vertical que dará igual porque al vino no le llegará el oxígeno. Pero el tapón sintético es más económico que el de corcho natural, lo cual abarata el precio de la botella, y puede decorarse con cualquier dibujo y color. Y lógicamente, jamás sufrirá TCA. Lo verás puesto en vinos que no necesitan guarda, de aquellos que puedes (y debes) consumir en breve.

tapones vino

 

De rosca

Suelen estar hechos de aluminio. Los verás en muchos bares y restaurantes porque es muy práctico para los camareros. Abrir, cerrar, abrir, cerrar… Y más aún en Estados Unidos, donde no hay cultura del corcho (ni tampoco corcho). Si tienen un buen cierre, son herméticos, de modo que no dejan entrar el oxígeno en la botella e impiden la evolución del vino. De todos modos, hay algunos modelos que cierto grado de permeabilidad que permiten que pase algo de oxígeno.

tapón vino

 

De cristal

Son los tapones menos comunes como cierre para botellas de vino. Su producción es más cara en comparación a la de otro tipo de tapones pero es cierto que embellecen mucho más (le dan un glamour y una elegancia de producto ‘premium’) y además se pueden personalizar por parte del bodeguero. Todavía no se sabe cómo puede evolucionar el vino aunque los fabricantes afirman que lo hacen más lentamente, lo que alargaría su vida. Otra ventaja es que el vidrio es reciclable y no aporta sabor ni aroma a la bebida.

 

tapon vino

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Si le preguntan por su profesión, responderá: "Periodista". Si le preguntan por su vida personal, repetirá: "Periodista". Vivir la vida y contarla. No hay nada que le guste más, sea desde El Periódico de Catalunya, donde es el responsable de las secciones Gente y Gourmet's, o desde www.gastronomistas.com.