Hemos llegado al fin de las fiestas algo más cansados, con nuevos propósitos, probablemente más sabios y en líneas generales también más gordos. Las reuniones familiares han dejado, como todos los años, un complejo panorama de luces y sombras que tiende más a la oscuridad cuando uno ve cómo circula por sus arterias, alegremente, toda esa grasa que lleva ingiriendo ininterrumpidamente desde el 24 de diciembre.

Pero no pasa nada. Porque recuperarse de los atracones no pasa por comer apio a palo seco en la soledad de nuestros hogares, sino que puede ser una tarea divertida si le echamos creatividad, ganas y, sobre todo, entendemos que se puede comer sano sin sufrir. Prueba de ello, de que todo un universo ‘healthy’ nos espera allí afuera, son estos restaurantes de vocación saludable, cada uno en su estilo, esos pequeño paraísos urbanos donde la comida no sólo está buena sino que además no engorda, los camareros son simpáticos y podremos dejar atrás sin dolor alguno esos maratones de turrón junto a algún familiar kamikaze.

En Barcelona hay unos cuantos, pero hemos escogido nuestros preferidos.

Flax & Kale. Recomendar este restaurante a estas alturas de la película parece una insensatez, pues cualquiera (desde el vegano ortodoxo a sus colegas hamburgueseros) ha estado alguna vez en Flax & Kale y ha disfrutado de su cocina flexiteriana para todos los paladares. Entendemos por flexiteriana esa cocina vegetariana flexible, que pese a basar el 80% de su contenido en frutas, verduras, legumbres, cereales y demás ingredientes de procedencia no animal, reserva un escaso 20% a la proteína de origen animal, en este caso procedente del pescado. Los platos de este local, cuya terraza es uno de esos hotspots barceloneses en cualquier época del año, son un universo multicolor y sofisticado, saludable y nutritivo, que debemos acompañar con cualquiera de sus batidos detox. ¿Una recomendación? Desde su lasaña crudívora hasta la fantástica sandía a la plancha. Tallers, 74 B

restaurante saludable barcelona

Céleri. En la línea del anterior pero con un punto de sofisticación marca de la casa de su chef, Xavier Pellicer, encontramos este restaurante impecable con la cocina vegetariana por bandera que no duda, sin embargo, en hacer pequeñas concesiones al mundo de la proteína animal si la ocasión –y el comensal– lo requieren. Con este Céleri cool hasta la médula, que podría hallarse sin problemas en cualquier capital europea, Pellicer se revela como uno de los grandes y demuestra que ha encontrado su lugar y su manera de hacer tras pasar por varios restaurantes (desde Àbac hasta Can Fabes). Y que se siente como pez en el agua diseñando los tres menús en que se basa su oferta: uno vegano, otro vegetariano y otro con un pequeño porcentaje de proteína animal. Así da gusto.  Passatge Marimón, 5

restaurante saludable barcelona

Petit Brot. Este bar de zumos y batidos cold-pressed, cuya carta se basa en los alimentos vivos y crudiveganos, no es, ni mucho menos, un aburrido espectáculo de acelgas tristonas y remolacha a palo seco. Es una cocina, en palabras de sus responsables, “vibrante”, muy nutritiva, destinada a extraer el máximo partido de los alimentos y, en líneas generales, a colaborar a través de la comida a crear un mundo mejor. Aquí manda el producto de proximidad, el comercio justo, la ausencia de gluten, la atención a los pequeños productores locales, la agricultura biológica y, en líneas generales, la voluntad de promulgar un consumo ético y responsable, a base de alimentos sin adulterar, que conserven todos sus nutrientes gracias, incluso, a que se prescinde de cualquier tipo de cocción. Y es que más allá del boom de la cocina bio, la fiebre que está por llegar es la de la cocina raw. Atentos a ella.  Doctor Dou, 10

Restaurante saludable barcelona

Arc iris. No podemos hablar de restaurantes saludables sin perder de vista a los que ya estaban aquí cuando todo esto era campo, y cuando conceptos como veganismo, cold pressed, eco y demás palabrería contemporánea no formaban parte de nuestro vocabulario. Y Arc Iris, con sus preciosas cristaleras a la calle en pleno Eixample y su menú diario único –para qué más– a base de tres platos, ya nos hablaba de cocina saludable y comercio justo, y nos contaba que no era necesario invertir esfuerzos y energía en una carta muy amplia si podían hacerse unos pocos platos que nos gustan a todos. Nos explicaba que el producto, cuando es bueno, necesita pocos aderezos para resultar excelente y que es posible burlar las leyes del mercado y abrir sólo de lunes a viernes a mediodía. Y hoy, cuando la cocina saludable se ha popularizado y nos llueven libros, estudios e información, es un buen día para recordar a los pioneros y reivindicar que siguen molando, más incluso que antes.  Roger de Flor, 216

Restaurantes saludables Barcelona

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Come, bebe, habla, viaja y escribe todo cuanto puede, y está claro que se lo pasa en grande. ¿Dónde? En Cocinatis, Gastronomistas, Time Out, The Shaker & The Jigger, Woman, Myvuelingcity… y más.