Es un clásico en toda regla de Barcelona. Uno de estos establecimiento ‘valor seguro’ al que se va con los ojos cerrados desde hace décadas. Y aún tenemos más motivos de convertir el emblemático L’Olivé en uno de nuestros restaurantes de cabecera desde que hace un par de años su interiorismo fue renovado para convertirse en un espacio trendy que, sin embargo, ha sabido conservar intactos su aura y su excelencia que le han dado fama. Estos son los motivos por los que deberíais reservar mesa allí a la de ¡ya!

restaurante l'olivé

 

1.    Es una opción segura en pleno corazón de Barcelona. En este centro de la ciudad donde proliferan las ofertas gastronómicas, que cambian tan rápido como las modas pasan, es bueno tener un referente, contar esta dirección de restaurante clásico que sabemos que nunca nos defraudará, vayamos con quien vayamos, y comamos lo que comamos.

 

2.    Por su interiorismo.Recientemente renovado, combinaestilo clásico con toques de vintage y contemporáneo, en los que destacan color verde olivo, dorado y telas con estampados vistosos. Una mezcla heteróclita muy actual, cálida y acogedora, firmada por el famoso Lázaro Rosa-Violán, que hace sentir bien y cómodo a cada cual, tanto si acudimos con padres o abuelos, como amigos/as más ‘trendy’.

 

3.   Por su glamour.Eso es exactamente lo que uno siente al entrar en L’Olivé. El establecimiento respira una agradable sofisticación informal y, por ello, nada más entrar nos sentimos en un entorno diferente, ideal para celebrar una ocasión especial. 

 

4.    Por su disposición.Gracias a la remodelación del local, éste aparenta más espacioso tanto por la disposición de las mesas como por cómo son repartidas las estancias. La entrada es magistral, con una gran recepción, y se abre un pasillo que ejerce de hall y con la cocina a la vista antes de llegar a los salones privados y al principal. De hecho, nos encanta que muchas mesas estén separadas a modo de pequeños reservados (¡y con banquetas!) dando una agradable sensación de intimidad. 

 

5.    Gran selección de marisco. En la carta de L’Olivé, el chef, César Pastor, ha primado una amplia selección de los mejores mariscos (zamburiñas, navajas, ostras…), habitualmente difícil de encontrar en plena ciudad. 

 

6.    Carta de clásicos. Entre tanto tartar, ceviches, noodles, hamburguesas y pizzas, qué bueno es, de tanto en cuanto, reencontrarse con recetas clásicas y tradicionales que nos recuerdan aquellas que comíamos en casa de los abuelos. Eso sí, siempre tratadas con este toque de modernidad que las hacen más elegantes, aligeradas, más sofisticadas.  Por todo ello L’Olivé es un referente en cocina catalana y mediterránea. Las raciones son generosas, ideales para compartir. Y la carta tremendamente variada: hay desde arroces, hasta marisco, tapeo de alto nivel, guisos… Acompaña la gastronomía una carta de vinos de unas 125 referencias de diferentes añadas y bodegas.

 restaurante l'olivé

7.    El servicio en sala. Maîtres, sommeliers, camareros… el salón principal es un baile incesante de profesionales trajeados de blanco, como antaño, todos muy atentos, ‘polite’ y con este rollito que se traen de ultra profesionalidad. ¡Y qué bien sienta! Porque a todos nos gusta que nos mimen. 

 

8.    Excelente materia prima. Los platos se suceden, varían, sorprenden, pero, si hay una constancia en todo el hilo gastronómico de este establecimiento, es la excelente materia prima que se percibe bocado tras bocado: fresca, cuidadosamente seleccionada y, como no, bien preparada. Ello marca la diferencia. 

restaurante l'olivé

9.    Por su coulant de chocolate. Solo por este postre, vale la pena descubrir (y repetir) en L’Olivé. Es casero y se prepara al momento. Se nota. ¡Cómo se nota! Nada más servido en la mesa, en una monísima cazuelita, se desprende un intenso olor a chocolate caliente que provoca nuestras papilas y nos hace salivar. Es meter la cuchara para ipso facto observar como erosiona una espesa y densa capa de chocolate deshecho. ¿El sabor? Mejor lo probéis y juzguéis vosotros mismos. OH MY GOD! Pero hay más sorpresas en la carta de postres: helado de coco con fondo de crema catalana, tiramisú ‘desestructurado’ o timbal de fresones con crema caramelizada y sorbete de limón. 

restaurante l'olivé

 

10.  Tienes salones privados para albergar eventos a puerta cerrada. La pregunta del millón: ¿Dónde puedo reservar para una comida de grupo, de empresa, familiar? Pues aquí mismo. Los privados, rodeados de arte y entrada independiente o espacios individuales, modulables, acogedores son ideales para cualquier tipo de evento. 

restaurante l'olivé


Restaurante L’Olivé

C/ Balmes, 47 

Barcelona

 

Tel.93 452 19 90 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.