Aprovecha tu tiempo para conocer algunos de los secretos de la tercera ciudad más grande de Francia, la principal de la región Auvernia-Ródano-Alpes, etapa final de la Ruta de la Seda y patria de la nouvelle cuisine.


Pasear por el Vieux Lyon
Gran parte de la ciudad es Patrimonio Mundial de la Humanidad y se extiende entre dos ríos, el Ródano y el Saona, y dos colinas, lo que le da un encanto único. El Viejo Lyon es el barrio renacentista y medieval de la ciudad, con pequeñas callejuelas y pasajes sugerentes. No hay que perderse las famosas escaleras en zigzag de la Cour des Voraces, en la Croix Rousse, una verdadera red de túneles secretos, sabiamente empleados por La Resistencia durante la Segunda Guerra Mundial o por los canuts (obreros textiles) en sus revueltas en el sigloXIX. 

Rezar por el triunfo en Notre-Dame de Fourvière
Para llegar a la Basílica Notre-Dame de Fourvière, situada en la colina con el mismo nombre, es aconsejable coger el funicular. Vale la pena la visita a esta intrincada basílica, tan impresionante por dentro como por fuera, con arcos dorados, claustros y retablos, así como unafantástica acústica. Fue en las ruinas del antiguo foro romano donde en el siglo XII comenzó a construirse un santuario dedicado a la Virgen María. Hoy es todo un centro de peregrinación, ya que a lo largo de la historia la Virgen protegió a los habitantes de Lyon de plagas y epidemias y, en el siglo XIX, los ciudadanos prometieron construir un nuevo santuario si se evitaba la invasión prusiana. Es preciosa particularmente de noche.

La catedral
La catedral se encuentra en una plaza muy concurrida del distrito de Viejo Lyon. Fue construida entre 1180 y 1480, por lo que el edificio mezcla elementos románicos y góticos. Por desgracia, la mayor parte de sus esculturas fueron destruidas en el siglo XVI en las llamadas Guerras de Religión. A pesar de ello, todavía conserva las vidrieras del siglo XI y la gran joya del edificio, su reloj astronómico, que, además de la fecha y la hora, muestra las posiciones de la Tierra, el Sol, la Luna y las estrellas sobre la ciudad de Lyon. La entrada es gratuita. Hay que admirar los impresionantes artefactos que guarda el tesoro de la iglesia.

Valorar la historia del cine
El Museo Lumiére es uno de los más completos dedicados al séptimo arte. Situado en el palacio que mandó construir Antoine Lumière, el padre de los famosos hermanos que dieron vida a las primeras imágenes, en este centro se recogen los inventos que posibilitaron el nacimiento en 1895 del cinematógrafo, una réplica de este primer aparato y una exposición sobre la gran industria que se generó a partir de entonces. Además, se conserva el ‘Hangar du premier film’, el lugar en el que se rodó la famosa ‘Salida de la fábrica’, la primera película de los hermanos Lumiére, que se proyectóen París el 28 de diciembre de 1895.

Gozar con las muestras de arte
El Museo de Bellas Artes de Lyon es, después del Louvre, uno de los más importantes de Francia, con colecciones de antigüedades, objetos de artes decorativas, desde la Edad Media al siglo XXI, y pinturas de artistas de la talla de Rubens, Rembrandt, Monet, Van Gogh, Picasso yMatisse, así como algunas esculturas de Canovas y Rodin. Un total de siete salas de exposiciones que requerirían un día entero si quieres verlo todo, aunque las audioguías te muestran lo mejor en 90 minutos.

Perderse por las ‘traboules‘ 
Las ‘traboules’ son loselementos más característicos del viejo Lyon, aunque también se localizan en la zona de la Croix Rouge y la Presque Île. Son callejones que atraviesan varios edificios configurando un callejero alternativo a base de callejuelas y patios que permitían aprovechar el espacio para levantar más edificios aprovechando la escalera común. Era también un acceso rápido hacia el Saona que facilitaba el transportede agua más cómodamente y,más adelante,de rollos de seda hasta el río para ser embarcados. Hay casi 500 ‘traboules‘ en Lyon, muchos de ellos señalizados. Lo mejor es perderse sin rumbo por ellos y disfrutar de la belleza de sus patios.

Navegar por el río Saona
Por solo 11 euros o de forma gratuita si has adquirido previamente la Lyon Card (muy recomentable para una estancia de 48 horas), se puede disfrutar de un crucero de una hora de duración por el Saona y conocer Lyon desde otro punto de vista. Se puede elegir entre dos rutas, una de ellas hasta la Île Barbe y la otra hasta la moderna zona de la Confluence. Ambas rutas parten desde el Quai des Célestins, muy cerca de la rue Mercière, frente al viejo Lyon.

Apreciar las vistas desde el Barrio de la Croix Rouge
Este distrito es una extensión del centro de la ciudad y también se encuentra inscrito en la lista de Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO. En sus calles se conservan algunas casas de los siglos XV y XVI, la iglesia de San Bruno de los Cartujos y algunas de las características traboules’ de Lyon, muy utilizadas por los artesanos de la seda, que se establecieron en estas calles en el siglo XIX. Además, a lo largo de las empinadas calles hay numerosos miradores que ofrecen bonitas vistas panorámicas de la ciudad, así como atractivas tiendas de artesanía.

Disfrutar como un niño en el Museo de Miniaturas 
El Museo de las Miniaturas y Decorados de Cine es uno de los museos más interesantes y extraordinarios en cuanto a la temática cinematográfica se refiere, en opinión de Jetcost. Está situado dentro del barrio Saint Jean. Fue construido en 1990 y el edificio en el que se ubicase levantó en el siglo XVI. En el interior de la galería, tesorprenderán y maravillarán con las recreaciones a escala de escenas, personajes y elementos del mundo del cine y de otros ámbitos. Podrásencontrar escenas de la vida en Lyon en miniatura, miles de objetos diminutos fascinantes por su extremo grado de precisión y detalle, y adentrarte en los secretos del séptimo arte. Todo ello gracias a las creaciones del artista Dan Ohlman, un escultor y diseñador capaz de impresionar con cada pequeña obra que crea. Dentro de las escenas de la vida de Lyon, encontrarás el hotel de Milán abandonado, la prisión de Sant Paul, el Teatro de Napoleón o la Sala de la Ópera de Lyon. Además, podrás observar con gran exactitud varias estancias del palacio de Louis XVI o diversos comercios de la zona, como librerías, fruterías o restaurantes. Un museo muy original en el que dejar pasar el tiempo apreciando todos los detalles.

Saborear la gastronomía lyonesa
Si en algo destaca Lyon, además de por su gran patrimonio monumental, es por su gastronomía. Se trata de la ciudad natalde Paul Bocusse, que tiene cuatro locales cada uno con el nombre de un punto cardinal, y que cuenta con nada menos que 15 restaurantes galardonados con al menos unaestrella Michelin, pero la esencia de la gastronomía lionesa está en los bouchons, locales de origen humilde con un montón de mesas bien juntitas donde se degustan los platos más típicos. En la rue Merciére se encuentran los más turísticos, pero si se busca se pueden encontrar buenas opciones y locales que no se aprovechan en exceso de los turistas. Tampoco se puede abandonar Lyon sin probar sus dulces. La tarte pralinéy el brioche praliné, elaborados con almendras y caramelo, están deliciosos, así como les bugnes lyonnaises, una especie de tortas muy finitas con azúcar glasé. Toda una delicia para los más golosos.

Más información: 
Turismo de Lyon: www.turismolyon.com

 

 

 

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Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.