“La Garnacha ha sido ignorada durante el último siglo. Yo cada vez compro más y más vinos de Garnacha conforme me hago mayor.” Con esta significativa frase del gurú de vinos Robert Parker abre su web la asociación Garnacha Origen, creada para promocionar este tipo de uva a nivel internacional.

Es cierto que, durante mucho tiempo, la garnacha fue denostada por su rápida oxidación y se echaron a perder muchísimas cepas, arrancadas para plantar otras variedades, como la más agradecida tempranillo. Gran error. Bien elaborada, esta variedad de uva da unos vinos extraordinarios y, desde que el mundo vitivinícola español se percató, su éxito ha sido fulgurante. Es más, hoy, es la uva de moda.

Nadie es profeta en su tierra, dicen. La garnacha es una variedad española, más exactamente de origen aragonés, que pronto se extendió por el mediterráneo y a nivel internacional. Es habitual encontrarla en Francia (grenache), Córcega, Cerdeña (cannonau), el sur de Italia, Australia y California. De hecho, es la uva española más plantada en todo el mundo. De ella -garnacha tinta, tintorera, blanca…- nacen vinos tintos, blancos, rosados y dulces que logran expresar a la perfección el terroir y el clima donde están plantados.

Se caracteriza por su sabrosura y por su frutalidad (sobre todo, aporta fruta roja en los tintos), tan apreciadas para crear los vinos que ahora gustan: fáciles de beber, amables y elegantes. También aporta aromas y color (especialmente la tintorera). Y versatilidad: son muchas las variedades de uva que buscan casarse con la garnacha, pues es la pareja ideal en todos los aspectos. ¡Si es que incluso se podría definir como una uva sensual!

Algunos vinos de Familia Torres que han dicho sí a la garnacha son los Priorats Perpetual y Salmos, el D.O. Costers del Segre Purgatori o el orgánico Habitat. Y a todos ellos aporta esa magia que a tantos consumidores nos ha enamorado.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Le gustan más las tendencias que a Kate Moss.