Olvidaros de las playas calurosas y alborotadas de toallas y sombrillas. En busca de frescor, belleza, tranquilidad y naturaleza hemos dado con estas cinco piscinas rurales de lo más originales e increíbles para poder desconectar este verano.

La guarida abulense

En Candeleda (Ávila), rodeado de la naturaleza del pre-parque de la Sierra de Gredos, se oculta El Escondite de Pedro Malillo, un complejo rural de cinco casas independientes. Estas se han construido cuidando cada detalle y están ocultas en seis hectáreas de bosque de robles, prados y un arroyo entre los árboles. No obstante, para el que esté buscando un remojón estival, cada casa cuenta con su propia piscina privada, custodiada por una estupenda cama balinesa, hamacas y una barbacoa que permitirá a los huéspedes disfrutar de un festín en plena naturaleza.

Piscinas rurales

 

Una piscina natural y ecológica

Los propietarios de Sant del Colom, en L’Espunyola (Barcelona), lo definen como un agroturismo respetuoso con el medio ambiente y cuidadoso tanto con el ecosistema natural que lo rodea como con el bienestar personal. La finca cuenta con dos alojamientos independientes totalmente equipados y dispone de una piscina natural de agua salada integrada en su entorno. Para su mantenimiento no se utilizan productos químicos, ya que se regenera y depura por la acción de las plantas. Además, para aquellos que también busquen el descanso absoluto se ha habilitado una zona de spa, jacuzzi y sauna.

Piscinas rurales

 

Un baño en el siglo XVII

El Cortijo El Castaño, en El Pedroso (Sevilla), hace honor a la arquitectura de los pueblos blancos de la zona y dispone de tres apartamentos rústicos dispuestos con todo lujo de detalles. Cerca de las casas se encuentra una alberca del siglo XVII restaurada para el baño y una gran piscina de estilo natural, “la Charca de las piedras”, ideales para dar un respiro al calor del sur.

Piscinas rurales

 

‘Infinity pool’ naturalizado

Las imponentes vistas y la espectacular puesta de sol escoltan a la maravillosa piscina naturalizada de Camino Beturia, una casa rural situada en Cabeza la Vaca (Badajoz). De nueva construcción, ha querido poner en primer plano los elementos más tradicionales de la zona. El color blanco, los tejados a dos aguas, las tejas árabes o las balconadas sencillas de hierro entrelazan su arquitectura dotándola de una belleza muy particular.

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Con vistas al mundo

Artiñano Etxea (Orozko, Vizcaya), un caserío reconvertido en alojamiento rural, es imprescindible para perderse por la verde naturaleza del País Vasco. Allí el viajero podrá disfrutar de un amanecer en la montaña, del silencio nocturno de los bosques e increíbles rutas de senderismo. Además, dispone de una piscina exterior rodeada por un magnífico jardín diseñado en 1914 por un paisajista inglés, perfecta para un relajante baño después de una activa jornada.

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Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.