¿Omnipresencia? ¿Hiperactividad? No, pasión. Ruth está siempre. Allí donde se cuide la tierra, donde se elabore buen vino, donde mejor se coma, donde se halle buena gente.

Hedonismo bien entendido de una mujer que no conoce el significado de la palabra descanso. Queremos saber más, de modo que la asediamos con nuestras preguntas, y ella, siempre dispuesta, nos concede su (escaso) tiempo.

Ruth Troyano Puig (Reus, 1979). Licenciada en Periodismo por la Universidad Autónoma de Barcelona; Master en Planificación y Gestión del Turismo Enológico y Sommelier Profesional. Colaboradora en diferentes medios de comunicación, es la autora del blog Vi-Moments-Persones (www.ruthtroyano.cat).

¿Ruth, siendo consciente que hemos reducido tu CV muy mucho, serías capaz de definir tu ocupación profesional en un solo tuit?

Curiosidad e inquietud. Honestidad y rigor. Conversación y aprendizaje. Catar, contar, ver, vivir, sentir y escribir.

Háblanos del vino…

Hablar del vino es hablar de las personas y de sus raíces, de un alimento que ha sido central en todas las civilizaciones y que lleva impregnados los valores de la tierra. El vino habla de paisajes, de ríos, de mares, de montañas, de laderas, de cepas supervivientes a distintas generaciones… De historias reales con nombres y apellidos, pocas veces contadas. Hay sentimientos y convicciones muy profundas dentro de cada botella, además de un trabajo incuestionablemente duro. A veces la parte romántica nos hace olvidar el sacrificio del trabajo en el campo y después en la bodega. Una compañera enóloga me descubrió hace poco que hay ¡hasta 600 decisiones tras una botella! El precio de la uva es la dignidad del agricultor. Un vino sabe a la tierra donde nace –o debiera-  y reúne las huellas de todas las manos que lo hacen posible… “Elaborar un vino es un viaje a las dudas”, oí decir hace poco a Josep Roca… Me gusta reflexionar sobre ello cuando estoy bebiendo. Y pensar que vino es ciencia, técnica, arte y artesanía.

Siguiendo con el vino, ¿de donde venimos y hacia donde vamos?

Venimos de una larga historia, de gran riqueza, calidad y diversidad de vinos en España y en Cataluña en particular, y deberíamos tener como objetivo no sólo consolidarla, sino también comunicarla y consumirla. Los retos del vino para el siglo XXI son, según los expertos, el cambio climático, la comunicación y la incorporación de nuevos públicos al consumo. Todos tenemos una parte de responsabilidad a la hora de afrontarlos. Pero el desapego del mundo rural se ha llevado también parte de la cultura del vino que muchos vivimos en nuestras casas, con padres y abuelos; el consumo de vino se ha alejado de las nuevas generaciones, también los estilos de vida han cambiado. Y además la globalización llegó para que olvidáramos lo que se produce al lado de casa, lo bueno, sano y justo que difunde el movimiento ‘Slow Food’. Pero ahora el vino es un signo de identidad y si queremos comprometernos con lo nuestro, con lo auténtico, con el medio natural, con la calidad, con la economía local y sus gentes debemos realizar una apuesta doble: consumir más y mejor -calidad, ecología…-, y consumir vinos del país. Creo que 17 litros por persona/año en el país con más hectáreas de viñedo plantado, es de risa. Nos falta iniciativa. En Italia se promueve el estudio de la historia y la cultura del vino en las escuelas. Me pregunto incesantemente, ¿por qué aquí no?

El papel de las mujeres se antoja fundamental…

La competencia profesional y el mérito no entienden de sexos. Pero es cierto que vivimos aún en un mundo desigual (en cuestión de salarios, de puestos de responsabilidad…) y hasta que no haya plena igualdad, me parecen necesarias todas las medidas que se promuevan en esta dirección. Siempre tengo una mirada optimista, pero en este caso soy de las que aún ve la copa medio vacía. Creo que estamos aún lejos de cambiar las cosas, no creo que sea suficiente una sola generación. En el mundo del vino hay excelentes enólogas, sumilleres y periodistas, que admiro y que deberíamos hacer más visibles todos porque reúnen conocimientos y calidad humana, y mucha autoexigencia. Y son espejo para las nuevas generaciones y para que una parte de la población, no sólo la femenina, se identifique con ellas y sus valores de compromiso, liderazgo y coraje.

Eres una maestra en el uso de las redes sociales. En tu opinión, ¿crees que han supuesto un cambio de paradigma del modo en el que hablamos de vino?

Creo que vivimos inmersos en una revolución tecnológica que nos genera muchas veces demasiado estrés, porque al recibir tantos ‘inputs’ en las redes e internet, tenemos la sensación que sabemos de todo y de nada. Hoy podemos ser consumidores y productores de información a la vez -“prosumers”, dicen los expertos– y está muy bien porque nos permite opinar, comentar, compartir, informar… Pero, quizás por deformación profesional, creo que falta convencimiento, rigor, contenido y creatividad en la comunicación del mundo del vino a través de las redes sociales. Y diferenciar entre opinión e información. A la información sólo se dedica el periodista y con unas rutinas muy concretas.

Para finalizar, Ruth, ¿un destino enológico para estas vacaciones?

Creo que no habrá vino en mis vacaciones este verano porque serán solidarias en Madagascar, con la ONG Yamuna. Pero si me preguntas por un destino para recomendar, me encantó viajar a Santorini y Creta hace unos años. Además de una de las mejores puestas de sol sobre el mar en Oia, visité la mitad de las 12 bodegas que había entonces en la isla. Comprendí que la actitud y la flexibilidad son más importantes que los horarios y la aptitud en el enoturismo. Y la calidad de los vinos es realmente buena. De Santorini os recomiendo Hatzidakis con sus vinos de uva local aidani y assyrtiko, y el paisaje de cepas enrolladas para protegerse del viento y la piedra volcánica, frente al mar… Y de Creta, en Chania, tuve la suerte de conocer Manousakis Winery, con grandes tintos y una atención verdaderamente exquisita que a veces he lamentado no encontrar aquí, en nuestro país.

Gracias Ruth. Te seguimos y te seguiremos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Editor de Contenidos y Social Media Strategist . Guionista de formación, escritor de vocación y 'wine lover' por convicción. Soñador frecuente, viajero ocasional. No le gusta bailar.