Noruega es el país más feliz del mundo. seguido muy de cerca por sus vecinos nórdicos. Una de las zonas del mundo con mejor calidad de vida según el ‘World Happiness Report’ que cada año elabora las Naciones Unidas. También es donde se pone en práctica el estilo de vida más seguido y apreciado actualmente: la filosofía hygge, que en danés significa “bienestar”. Se trata de una actitud y filosofía centrada en la felicidad, la relajación y una experiencia hogareña reconfortante. Permite alejarse del estrés y fomentar un ambiente en el que el confort lo es todo. ¿Te preguntas cómo practicarlo? Sigue nuestras pistas:

Crea un ambiente natural en tu casa: el estilo hygge es una oda al hogar. Por ello, es primordial crear la atmósfera perfecta en casa y, para conseguirlo,los daneses se inspiran en el bosque y la naturaleza, con lo que decoran sus espacios en gran parte con materiales como la madera, las plantas, y jugando con texturas como la lana. Utensilios fabricados con plástico o metal se intentan evitar por no estar ligados a lo natural. El olor es también una parte importante en el mundo hygge, y las velas aromáticas se hacen imprescindibles a la hora de crear un ambiente acogedor.

2. Platos que ‘reconfortan’ y son ligeros de digerir: disfrutar de la comida y, sobre todo, de cocinar, es otra de las reglas básicas de la susodicha filosofía . Platos reconfortantes conforman un menú hygge como las sopas y cremas calientes, los rollitos de canela, el café, las tostadas, …

3. Dejar de lado la tecnología: desconectar totalmente de las redes sociales, el ordenador y la televisión al llegar a casa es fundamental.Casi tanto como crear un pequeño ritual de cuidado personal preparando un baño relajante, decorando con velas y disfrutando de un tentempié ligero acompañado de una infusión o un té es la mejor forma de relajarse y desconectar del mundanal ruido de la forma más mindfulness posible. Además, para conseguir un estado de calma completo, conviene aumentar la temperatura corporal, de tal forma que la filosofía escandinava opta por mantas de lana y calcetines o bufandas dentro de casa. Así como una bebida calentita.

4. Actividades que te hacen sentir bien: llevar a cabo una actividad que combine concentración y que a la vez mantenga un ritmo calmado es otra propuesta. Por ejemplo, practicar punto de cruz, preparar collages o pintar en compañía permitirán activar la cara B del estrés: el “eustrés”. ¿En qué se diferencia? Es la parte más positiva del estrés y es la que permite sentirse entusiasmado para con una actividad que lleva consigo una recompensa positiva, en este caso, diversión y relajación.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.