Cada cierto tiempo nos llega un revival del viejunismo totalmente inesperado que deja al personal patidifuso. De repente los más modernos coinciden con sus abuelas en los conciertos, y esa ironía que suele acompañar siempre a las generaciones más jóvenes hace que, de repente, se pongan de moda desde Camilo Sesto a Camela e incluso –sí, amigos, esto ha pasado– suene la música de Mercadona en algún antro hipster para catarsis absoluta del personal. Este extraño culto a lo freak, que tan bien representaron en su época aquellos extraños Tamara Seisdedos y su equipo, se traduce en que hoy en día muchos chavales que lo dan todo en los conciertos más rarunos del Primavera Sound se vuelvan locos con estos grupos míticos:

1- Los Chichos. Desde que se colaron en el cartel de aquel Primavera 2016, los autores del mitiquísimo Carmen se han convertido en un icono para aquellos modernos bailongos, guasones y capaces de apreciar estribillazos como ‘Libre libre quiero ser, quiero ser quiero ser libre’. Muchos fueron a verles por curiosidad, otros porque no se enteraban mucho y la mayoría acabó rendido ante el swing de Los Chichos y sus constante interacción con un público que acabó absolutamente entregado. Gracias a frases tan anacrónicas como sorprendentes como “esta canción se la dedicamos a lo más bonito del mundo, que es la mujer”, la banda fue, sin duda, la gran sorpresa de un Primavera que aquel año fue tirando a introspectivo.

 

2- Raphael. Desde que el cantante lo dio todo el aquel lejano Sonorama, el festival indie en el que compartió cartel con Doble Pletina, Izal, Depedro, Iván Ferreiro o León Benavente, no hay jovenzuelo que no haya caído rendido ante el rey del aspaviento, y son muchos los que se tragan a escondidas ese Especial Nochebuena de TVE en el que hace versiones con otros músicos (alguna absolutamente infame, como la que protagoniza junto a Gloria Estefan de Los años que me quedan). Seguro que muchos se han encontrado debatiendo con algún colega qué versión de Como yo te amo es mejor, si la de Raphael o la de Rocío Jurado. La respuesta es complicada… 

 

3- Dúo Dinámico. En tiempos de lo políticamente correcto, unos tipos que se vanagloriaban en aquellos happy sixties de beneficiarse a una menor de edad irrumpieron también en el Sonorama para recordar al personal que los chalecos molan y que los viejos rockeros (o lo que sea) nunca mueren. Ya lo supo el visionario Almodóvar cuando les encargó el tema central de Átame –aquel Resistiré inolvidable que es imposible no recordar en esta escenaza de la peli, y que por cierto cantaron en el Sonorama junto a Alberto Giménez, cantante de Miss Cafeinay lo confirmaron todos aquellos que sudaron la gota gorda en Aranda de Duero, donde se celebra el Sonorama Ribera. 

 

4- Julio Iglesias. Qué decir del rey de los memes, del padre de Enrique, el hijo de Papuchi, el ex de la Preysler, el bon vivant que solo permite que le fotografíen de un perfil y viste el lino blanco como nadie. Es el gran nombre del Sonorama Ribera de 2018, y la cosa está que arde. ¿Quién no ha cantado alguna vez, aunque sea para sus adentros, aquel ‘Soy un truhán, soy un señor’ o ‘Me va me va me va me va me vaaaaaa’? ¿Y quién no pagaría por ver en directo al tipo que mejor se ríe del mundo, incluido él mismo? Porque Julio –como Los Chichos, como Raphael– es cool, y eso se tiene o no se tiene. ¿Quién se imagina a Bertín Osborne o José Manuel Soto compartiendo cartel con Björk?

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Come, bebe, habla, viaja y escribe todo cuanto puede, y está claro que se lo pasa en grande. ¿Dónde? En Cocinatis, Gastronomistas, Time Out, The Shaker & The Jigger, Woman, Myvuelingcity… y más.