Las Islas Eolias son un archipiélago volcánico ubicado a escasos kilómetros de las costas de Sicilia. Las siete islas son Lipari (la capital), Salina, Vulcano, Stromboli, Filicudi, Alicudi y Panarea. Desde siempre al centro de las rutas de comercio en el mar Mediterráneo, hoy las Islas Eolias son un gran destino turístico. Según los griegos que colonizaron Lipari, el archipiélago era la casa de Eolo, el dios de los vientos, que desde allí soplaba a favor o en contra de las naves que transitaban por las islas.

La influencia griega no ha sido la única: a lo largo de los siglos las islas han sido colonizadas por los árabes  y luego por los españoles, hasta incorporarse a la República Italiana. Al día de hoy, la mayor fuente de sustento es el turismo: la población isleña se multiplica por 10 en los meses de verano, por lo que la época para disfrutar de las islas en tranquilidad probablemente sea la primavera. En esta época las condiciones meteorológicas son buenas, por lo que será posible moverse sin demasiados problemas entre una isla y la otra, pero se evitará la masificación típica de los meses de más calor.

¿Qué ver en las Islas Eolias?

El archipiélago es un destino especialmente indicado para los amantes de la naturaleza ya que es una fusión perfecta entre playas, todas ellas de origen volcánicos, montañas y dos volcanes activos que se pueden visitar. Cada una de las islas tiene sus encantos, sus misterios y su personalidad y en cada una de ella se pueden hacer distintas actividades que harán felices a todos.

Lipari, seis milenios de historia

Lipari es la más poblada de las siete islas y tal vez la más conocida y concurrida a lo largo de la historia. Fue el centro de las rutas comerciales mediterráneas y en su museo arqueológico se pueden recorrer seis milenios de historia a través de objetos encontrados en la isla o recuperados de barcos naufragados en los alrededores. Es una de las isla con más establecimientos para los turistas y hasta transporte público y sus playas son de ensueño.

Salina, la más pizpireta

Salina es la isla más verde del archipiélago de las Eolias, y cuenta con dos montañas desde las que se puede admirar el panorama a 360º. Su atractivo principal, además de los paisajes naturales, sin duda es la tradición vinícola. Allí se elabora el malavasía, el famoso vino blanco de las Islas Eolias, que aconsejamos degustar junto a un plato de pescado fresco.

Panarea la glamurosa

Las isla más exclusiva de las siete en verano se llena de famosos que llegan a la isla en yates blancos y relucientes. Se puede visitar a pie en unas pocas horas y cuenta con los cimientos de un antiguo barrio prehistórico, probablemente de la Edad del Bronce. Sus playas de aguas turquesas harán que te preguntes si estás en Italia o en el Caribe. Si sois de ir de fiesta, sin duda tenéis que alojaros en esta isla, cuya oferta de ocio es muy variada.

Filicudi, la isla de los naufragios

Si lo tuyo es el buceo, su parque arqueológico submarino es etapa obligada en tu visita a las Islas  Eolias: el escenario es de película, con anclas cubiertas de algas y cuevas submarinas. Es una ocasión perfecta para admirar la variedad de peces que nadan en el Mediterráneo: en algunas de las excursiones a más profundidad se pueden admirar hasta barracudas y tortugas marinas.

Alicudi, 105 almas

Solamente tiene 105 habitantes y el transporte de mercancías sigue realizándose en burros: esta isla repleta de escaleras, casas de colores y cactus es donde el carácter de las Islas Eolias se manifiesta en todo su esplendor. Un paraíso de silencio y tranquilidad que transporta a otro tiempo y otra dimensión.

Vulcano, la herrería

Debe su nombre a Vulcano, el dios romano del fuego. La isla, según los romanos, era su herrería. Recién bajados del barco, os embestirá su característico olor a azufre, pero os acostumbraréis en pocos minutos. Es el precio que hay que pagar para visitar esta isla cuyo volcán aún está en actividad y que ha transformado parte de la isla en lo que a primera vista parece un paisaje lunar. ¿Un consejo? Bañaros en I Fanghi, una poza natural cuyos barros tienen efectos terapéuticos. Imperdible su playa de arena negra por el efecto de la lava.

Stromboli, la más activa

No es un decir. La Isla de Stromboli es uno de los volcanes más activos de Europa. El espectáculo que regala al atardecer se puede admirar desde la cima del volcán, evidentemente a distancia de seguridad, o desde el mar. Se organizan pequeños cruceros que durante la puesta de sol atracan justo delante de la ladera del volcán, desde donde se podrá admirar como el río de lava baja hasta el mar.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.