Hay muchos mitos comunes sobre el mundo del vino y seguramente conocerás alguno. Jancis Robinson, autora del libro Experto en vinos en 24 horas, nos detalla los 10 más famosos:

  1. El primero, el más conocido y tal vez el más absurdo de los mitos comunes sobre el mundo del vino es que cuanto más cara será la botella, mejor será el vino. Según Robinson, las botellas con mejor relación calidad-precio están comprendidas entre los 10 y los 40 euros.
  2. ¿Y qué decir del cuanto más pesa la botella, mejor es el vino? En realidad lo único que supone una botella más pesada es un desperdicio de recursos y un mayor coste de producción y transporte, pero no tiene nada que ver con el contenido, sino con el envase.
  3. Los vinos del Viejo Mundo son mejores que los del Nuevo Mundo. Como si no tuviéramos ejemplos de excelencia (o de productos de bajísima calidad) en todas partes.
  4. Seguro que os ha pasado: os sentáis en un restaurante, pedís un plato de pescado y para beber un tinto, y en la mesa siempre hay algún listo que mira mal y afirma de forma contundente que “con el pescado se toman blancos y con la carne tintos“. No es cierto: hay variedades de carne y pescado que admiten ser acompañadas respectivamente por blancos y tintos.
  5. Otro de los mitos comunes sobre el mundo del vino viene cuando alguien afirma con voz de experto que “las botellas de vinos buenos tienen una hendidura en la base“. Robinson nos explica que, lejos de ser índice de la calidad del vino, esta hendidura en realidad se debe exclusivamente a una cuestión de marketing.
  6. Suele decirse que el vino tinto es más alcohólico que el blanco, aunque no sea cierto. O si no, pimplaros un par de copas de blanco, fresquitas, como aperitivo y a ver cómo os levantáis de la silla.
  7. Todos los vinos mejoran con la edad. Y así fue como un vino excelente se convirtió en vinagre. Ni que todos envejeciéramos como Sean Connery…
  8. El cuadro es el siguiente: estás sentado en la mesa de un restaurante. Pides un vino y al cabo de unos minutos el camarero vuelve con la botella que has elegido, la descorcha y te deja probar el vino. No lo hace para que digas si está bueno o no: simplemente, esto forma parte de un ritual, según Robinson, que poco tiene que ver con el vino y mucho con la sensación de atención recibida.
  9. Siempre está el listo (por llamarlo de alguna manera) que afirma que los rosados y los vinos dulces son para mujeres. Jancis Robinson (y nosotros también) solo tiene dos palabras al respecto: sin comentarios.
  10. El último de los mitos comunes sobre el mundo del vino es, tal vez, el responsable de haber estropeado muchas botellas. Igual nos hemos tomado demasiado a pecho aquello de que todos los vinos mejoran si se dejan “respirar”… 

 

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