Hay que partir de la base de que siempre debería ser verano. Siempre. Pero eso no es posible, amigos. Porque no podemos estar siempre de vacaciones, no siempre hace buen tiempo, no siempre te puedes bañar donde quieras y cuando quieras, no siempre puedes hacer lo que te dé la gana. Pero siempre puedes escuchar canciones que te transporten a esta época del año en que paladear la libertad casi absoluta, el buen rollo, la alegría de vivir. Estas cuatro nos inspiran todas esas cosas que asociamos al verano. Si llueve, si estás deprimido, si no te dejan hacer lo que te apetece, escúchalas y te animarás. Durante unos minutos volverás a sentir que es verano.

Viva la vida. Coldplay


El verano ya es eso, un cachondeíto, una alegría, un baño, una siesta, un buen vino o un cóctel. Un viva la vida, en definitiva. No hay otra época del año así. Y qué mejor título que este superhit de Coldplay, cuya música te predispone a la euforia. “Yo solía gobernar el mundo…”, comienza esta pieza, y de inmediato piensas que en verano eres tú quien gobierna tu mundo, tu vida, y el resto del año son otros quienes te mandan. Un inicio que encaja como un guante, aunque luego Chris Martin te cuente que es un rey caído en desgracia. Pero, ¿qué desgracia hay más grande que el final del verano? Así que mientras dure, ¡que viva la vida!

Summercat. Billie The Vision & The Dancers


Sintiéndolo mucho (porque es un topicazo), nos vemos obligados moralmente a incluir en la lista esta canción de los guadianescos Billie The Vision & The Dancers. Guadianescos porque aparecieron aquel 2009 con esta sencilla e imbatible melodía para animar un anuncio de cerveza y desaparecieron del mapa en lo que tarda en deshacerse la espuma de una caña. Pero por el camino su líder travestido dejó un estribillo que se asocia sí o sí al verano: “Tonight, tonight, I wanna be with youuuuuu”. Y con un inglés clarito, que se entiende incluso a nivel EGB-ESO. Es escucharla y tener ganas de ponerte el bañador o el bikini. ¿A que sí?

Calipso. Francis White


La carátula del disco, con un chavalito saliendo del mar, ya es de por sí estival. Pero también la música, pegadiza, simpática, sencilla de Calipso, que podría animar cualquier anuncio veraniego de cualquier producto porque da buen rollito y es luminosa. Tiene ritmo y es refrescante. Y la letra habla de ligues prohibidos (“alguien me dijo que buscara a otra porque todo el mundo sabía que te acostabas con mi hermano”). ¿Qué más se le podría pedir a una canción del verano? Esta lo tiene todo, así que la defendemos aquí aunque sea del 2012. Por cierto, Francis White es madrileño. Oh yeah!

Waitin’ on a sunny day. Bruce Springsteen


¡Qué buen rollito da despertarte y levantar la persiana al son de esta canción vitalista! Es veraniega porque es optimista. Es veraniega porque seguro que suena en el coche cuando vas de excursión estival, camino a una cala perdida, a un rincón de la montaña secreto, a una ciudad que tenías pendiente visitar. Una canción que silbas inevitablemente, y que al hacerlo te despierta una alegría de vivir solo comparable a la que sientes en verano, cuando eres libre, absolutamente libre, para hacer lo que quieras y más. ¡Boss, jefe, haz que suenen las trompetas y se ilumine el día!

 

 

 

 

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