Si no entiendes de vinos y crees que decantarlo es un acto de esnobismo, esta comparación te convencerá de lo contrario: ¿verdad que cuando te acabas de despertar por la mañana necesitas unos minutos para activarte? Pues cuando abres un vino que lleva mucho tiempo ‘durmiendo’ en la botella, hay que airearlo, despertarlo. Se tiene que abrir, liberar esos aromas que tenía guardados, concentrados. Y para ello se decanta en un recipiente ad hoc. ¿Es siempre necesaria la decantación? No, ni mucho menos. De hecho, en la mayoría de los casos se podría consumir al abrir la botella. Pero hay casos en los que resulta mejor oxigenarlo previamente. Te damos tres consejos para decantar un vino.

 

1. Qué vinos hay que decantar y por qué

Es recomendable decantar vinos de larga crianza que tienen posos o restos de corcho del tapón y vinos que no han sido filtrados ni clarificados. Además, dado que han pasado tanto tiempo criándose, pueden tener algún aroma inicial a humedad o azufre, de modo que un poco de aire les viene bien para eliminarlo. También agradecerán una decantación los tintos jóvenes muy astringentes, muy ásperos en el paladar, para que maduren un poco sus taninos y sean más suaves (aunque hay algunos platos que van bien con vinos de este tipo y no deberás decantarlos). Una tercera categoría que vale la pena decantar son los jóvenes con poca intensidadaromática, cuyos aromas se potenciarán al entrar en contacto con el oxígeno. Y una cuarta, los blancos y rosados que han fermentado en barrica.

 

2. Cuánto tiempo debe decantarse un vino

Hay que tener cuidado cuando se decanta porque un contacto repentino con el aire puede desestructurar un vino que ha estado mucho tiempo embotellado. De manera que los vinos más añejos tendrán suficiente con una horita para mantener su vitalidad, mientras que los más jóvenes necesitan algo más de tiempo. En cualquier caso, si decantas un vino, mejor consúmelo entero y no lo dejes para el día siguiente porque entonces habrá perdido su gracia.

 

 

3. Cómo decantar mejor

Siempre con un decantador, que es de cristal y suele tener un cuello largo y una base ancha. Si el vino tiene posos, hay que ir vertiéndolo en él poco a poco, tratando de que los sedimentos se queden en la botella. Y si vas a decantar un vino con posos, deja la botella en posición vertical las últimas 24 horas para que bajen al fondo y descórchalo sin moverla mucho para que los sedimentos se mantengan allí. Si está limpio, puedes decantarlo más rápidamente. Y si no tienes decantador, tienes un remedio: abrirla botella el tiempo previo necesario antes de beber. En cualquier caso, ante la duda de si debes decantar un vino o no, siempre puedes servir una copa y dejarla un tiempo al aire para compararla con el contenido de la botella.

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Si le preguntan por su profesión, responderá: "Periodista". Si le preguntan por su vida personal, repetirá: "Periodista". Vivir la vida y contarla. No hay nada que le guste más, sea desde El Periódico de Catalunya, donde es el responsable de las secciones Gente y Gourmet's, o desde www.gastronomistas.com.