Aquí van algunos trucos para enfriar el vino rápidamente y poder consumirlo a menor temperatura sin renunciar a su sabor y calidad. Aun así, hay que saber que el requisito más idóneo es mantenerlo de forma continua a la temperatura recomendada en la botella.

 

  • Cubitera con hielo: Cuando se necesita que el vino coja temperatura de forma rápida y no se estropee, se aconseja coger una cubitera y llenarla con pequeños trozos de hielo y agua muy fría. Una vez listo, solo hay que introducir la botella y en 15 minutos se podrá consumir a una temperatura idónea para calmar la sed. 
  • Toalla húmeda: Los hielos no son imprescindibles. Si empapas una toalla o papel de cocina, envuelves la botella y la colocas en la nevera, en 10 minutos estará lista. 
  • Uvas congeladas: Las uvas son otra alternativa más elaborada y estética que se puede utilizar para que el vino deje de estar caliente. Para poder hacerlo se requiere un poco de previsión pues se necesita meter las uvas en el congelador y, después, añadir dos a la copa de vino. Este método, no ahoga la bebida y, por lo tanto, no modifica su sabor. Además, se pueden comer las uvas una vez terminada la copa.
  • Con hielo: Durante los últimos años, ha habido un incremento de jóvenes que consumen vino. Por eso, este colectivo ha implementado el uso de cubitos de hielo dentro de la copa para consumirlo a una menor temperatura. Es el método más rápido de todos, pero es importante advertir que altera completamente el sabor original del vino, ya que el hielo se derrite y el vino pierde toda su esencia.

 

 

 

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Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.