No sabemos qué tiene el tinto de verano, pero -año tras año- es una de las bebidas estrella en los meses más calurosos del año. Quizá sea por la ligereza con la pasa este combinado bien fresquito, o quizá sea por las cosquillas de sus burbujas, o quizá por ese punto dulzón que tiene… Sea por el motivo que sea, el tinto de verano es ese must have que no puede faltar nunca en tu mesa, ya sea en el aperitivo, para acompañar una comida, o para endulzar una tranquila sobremesa estival.

Estas son algunas curiosidades sobre el tinto de verano que no harán que lo ames más, pero sí que lo conozcas mejor.

1 – Si buscamos los orígenes del tinto de verano no encontramos ninguna teoría muy clara sobre su procedencia. Una de las más probables se remonta en una venta de Córdoba a principios del siglo XX, allí acudían artistas y cantautores, por lo que se convirtió en un local de referencia. En la Venta de Vargas mezclaban vino con gaseosa y rápidamente pasó a llamarse “tomarse un vargas“. Aun así, sea cual sea su origen, lo cierto es que el tinto de verano es una manera original y refrescante de disfrutar del vino tinto.

2 – El artífice de esta bebida fue el sifón, un recipiente que contenía soda a presión para darle vida a las bebidas como el vino o el vermut. Los sifones antiguos podían pesar más de 1 kg y manejarlos en las barras de los bares en los años 60 tenia algunas dificultades. Con la llegada de los sifones de plástico la historia cambió radicalmente, aunque hoy en día se están recuperando los antiguos como un elemento vintagede lo más cool.

3 – Aunque la medida tradicional para la preparación de un buen tinto de verano es mitad vino y mitad gaseosa, actualmente se ha sofisticado tanto su elaboración que podemos compararlo con cualquiera de los cócteles con más nivel. Prueba de ello son sus variaciones, como el mojito de vino o el granizado de tinto de verano.

4 – Según el semáforo nutricional del Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO), el tinto de verano con gaseosa 0 o light estaría dentro de las opciones más saludables marcadas en color verde. Esto convierte al tinto de verano en una bebida refrescante que se puede incorporar en nuestra dieta para el verano. Además, el tinto de verano sin alcohol es tendencia y causa furor entre los más healthy.

5 – Ante la pregunta de si el tinto de verano ha de ser con gaseosa o con limón, la respuesta es simple: al gusto de cada uno. Eso si, las uvas proceden de diferentes ácidos como el cítrico, el málico o el tartárico. Las bebidas con limón pueden suponer un extra de ácido cítrico. Es importante añadir una buena cantidad de hielo, de esta manera el combinado se mantendrá frío por más tiempo y evitarás que el vino se caliente.

Siempre con moderación, pero disfrutar de un tinto de verano bien frío en buena compañía es uno de los mejores caprichos que podemos darnos los días más sofocantes del año.

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