Hace unas semanas que se estrenó en Barcelona el Bistrot de Vins, un local atípico con una grandiosa propuesta gastronómica y vitícola que hay que descubrir -y probar-, sí o sí. ¿Por qué nos ha enamorado?

  1. Por su interiorismo.

La luz es tenue, la decoración con un aire industrial. Disfrutaréis de una gran gastronomía en la barra que gira entorno a una impresionante lámpara araña confeccionada con botellas de vino o bien en una de las cinco exclusivas mesas que hay en este local atípico, que parece venir a llenar un hueco del restaurante gastronómico de la Fábrica Moritz, Louis 1856, pero que en realidad tiene mucha personalidad propia. 

  1. La propuesta culinaria.

Una propuesta culinaria canalla, desenfadada, elaborada con los productos más nobles por el chef Jordi Vilà. Una suma de platillos por compartir de recetas tradicionales locales y alsacianas, a modo de homenaje al fundador de la cervecera barcelonesa Moritz, Louis Moritz.

La carta se divide en cinco secciones: “Pequeños Mordiscos, Tapas Ilustradas, Platillos, Quesos Artesanales y Postres de los Vecinos”. Hay, por ejemplo, una inolvidable tartaleta de puerros con ricotta trufada, unas espectaculares croquetas de cochinillo, ostras ‘a la donostiarra’, un pan con tomate preparado al horno que está de vicio, lamb & chips, flammküchen -una especie de pizza alsaciana recubierta de nata, cebolla y salmón- o un exquisito éclair de pollo escabechado. Los postres, de inspiración francesa, no podían ser menos y se os hará la boca agua solo de pensar en  su tatin de manzana y en el fondant de chocolate negro. Creednos.

bistrot de vins

Pan con tomate al horno.

  1. Como no, la carta de vinos.

Aquí podréis elegir con qué llenar vuestra copa entre más de 700 referencias procedentes de Cataluña y de la península, así como de las regiones vinícolas europeas más históricas. Sí, más de 700 vinos que catar. ¡Una maravilla para los ‘wine lovers’.

La selección refleja un especial interés por las bodegas más tradicionales y que trabajan los caldos naturales y biodinámicos, sorprendentes y de pequeña producción, que se pueden probar en diferentes formatos: cata (2cl.), media copa (5cl.) y copa (10cl.). Una gran oportunidad, en definitiva, para echar un trago a diferentes etiquetas sin arruinarse.

Y es que el objetivo del Bistrot de Vins es precisamente hacer más accesible el placer de disfrutar de grandes vinos a un público más amplio. Pero no es todo. También podréis jugar con Endevina, una divertida cata a ciegas que permite probar, por nueve euros, cinco blancos o cinco tintos. Si acertáis, invita la casa. Sino, os lo habréis pasado muy, muy, bien.

bistrot de vins

Juego de cata Endevina.

 

Precio: a partir de 30 euros.

Bistrot de Vins

Ronda Sant Antoni, 41 – Barcelona

Tel. 93 426 51 14

www.bistrotdevins.com

 

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Sobre nosotros.

Una periodista francesa ‘expatriée a Barcelona’ que colabora con medios de ambos lados del Pirineo.