Confiésalo. Te gusta el vino pero a la hora de beberlo. En una conversación sobre la materia, escondes tu nariz en la copa y callas cual meretriz. Eso se va a acabar. Toma nota de estos 7 trucos y presume de saber de vinos.

1) “Tomaré un rosado”
¡Claro que sí! Lánzate, sin miedo ¡Viva el rosa en la copa! Hace ya algunos años que se elaboran vinos y espumosos de gran calidad en nuestro país. Si no lo sabías y no has probado ninguno creo que ya ha llegado el momento. ¿Vas o no vas de experto?

2) “Tomaré un rosado con este pescado”
No se vayan todavía, aún hay más. Lo de beber vino blanco con los frutos del mar no puede estar más tronado. Si el pescado es fibroso o tiene un sabor fuerte, como el atún por ejemplo, incluso puede casarse con un tinto joven. Empieza por el ‘pink’ y, poco a poco, ves subiendo el tono.

3) “Tráigame un Rioja”
Muérdete la lengua antes de que esta frase salga por tus labios. No hay evidencia mayor para descubrir a un impostor. ¿Es que sólo conoces esta denominación de origen? Por-fa-vor. Abona, Alella, Alicante, Almansa, Arlanza, Arribes, Bierzo, Binissalem-Mallorca, Bullas, Calatayud, Campo de Borja, Cariñena, Penedès… En España existen 69 D.O. del vino, entre otras clasificaciones. Pide cualquier otra zona, ni que sea al azar.

4) “Yo el vino me lo bebo”
Este truco es infalible si en la mesa se empieza a hablar de vinos conservados. ¿Si guardas esa añada mítica mejora? O empeora, majete. Depende de tantos factores que mejor no te metas en camisas de once varas. Di que tú no guardas nada, que si compras una buena botella no puedes resistirte a abrirla en cuanto llegas a casa.

5) “Hablar de la edad es de mala educación!
Hablar del tiempo de envejecimiento de un vino sin saber de ello es una trampa en la que no puedes caer. ¿Preguntas el tiempo de cocción de un plato cuando te lo sirven? Haz lo propio con el vino, nada de mencionar la ‘crianza’ o la ‘reserva’, dos términos que no definen su calidad.

6) “Me encanta el tapón de rosca”
Leído así quizás queda un poco exagerado, pero no se te ocurra despreciar un vino por su tapón. Estás avisado. El tapón de rosca no es sinónimo de baja calidad, suele usarse en vinos de consumo rápido y es muy práctico para abrir y cerrar una botella. Aplícate el cuento con la silicona. Y recuerda que las apariencias engañan.

7) Ni buenos ni malos
Un experto en vinos nunca habla de vinos buenos o malos, excepto si tienen defectos evidentes, claro está. Un experto escogerá un vino en función de las sensaciones que quiera experimentar durante el almuerzo, cena o velada: seducir, impresionar, viajar, innovar… El mejor vino es aquel que nos ha gustado. Ni más ni menos. Ni buenos ni malos.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Sobre nosotros.

Come, bebe, ama, ríe y otras cosas. Todas con la misma intensidad.