Aquí van 5 errores que cometes con el vino blanco. Corrígelos antes de echar a perder una copa inolvidable y refrescante.

1. Guardarlo en la nevera

Debes refrigerarlo el día que lo vayas a descorchar (o el día de antes), pero nunca guardarlo en la nevera como si fuera tu vinoteca: los aromas de otros alimentos pueden penetrar en el vino a través del corcho y las características del electrodoméstico en nada ayudan a su conservación. ¿Por qué? Porque genera vibraciones que “le molestan”; suele absorber humedades, lo que puede afectar en el resecamiento del corcho e incluso en la evaporación del vino y posterior oxidación; además de tener una temperatura de unos 2 grados cuando la ideal sería de 8-14 grados. Peor nos lo pones si acostumbras a almacenarlo en la nevera en posición vertical. ¡Vade retro!

2. Servirlo muy frío

Los blancos deben servirse a una temperatura de entre 10 y 12 grados si son complejos (con madera y con cuerpo) y entre 7-10 grados si son jóvenes, con poco cuerpo. Si los servimos helados, por debajo de los 4-5 grados, perderán su expresividad, apenas podremos percibir sus aromas y nos vendrán al paladar aromas más ácidos. No cometas el error de meterlo en el congelador si está caliente o dejarlo en una fuente de calor directa si está demasiado frío: los cambios de temperatura bruscos no son naaaada buenos. Mejor enfríar en una cubitera con hielo o tener paciencia para que se atemperen a su ritmo. Lo peor que puedes hacer en este mundo: ¡echar hielo al vino blanco! Como dirían en el Cuore… ¡Aaaargh!

3. Llenar la copa hasta arriba

No solo es cero elegante y te hace quedar como un alcohólico avaricioso, es que el vino blanco en copa se calienta, y si la llenas hasta los bordes, cuando llegues al final se habrá convertido en un caldo imbebible. Mejor echar poca cantidad y guardar la botella en una cubietera que mantenga la temperatura: podréis beber toda la botella a los grados justos de disfrute. Un placer.

4. Tratarlo como si fuera menos que un tinto

Se están haciendo grandes vinos blancos y, cuantas más catas hagas, más aprenderás a apreciarlos. Los hay jóvenes y fáciles de beber y también los hay complejos y llenos de matices. Eso de que los tintos son más que los blancos está totalmente fuera de lugar. Lo mismo que maridar carnes con los primeros y pescados con los segundos. “Open your mind”.

5. Pedir la cosecha del año

Existen vinos jóvenes con una vida corta, pero también existen muchos blancos que ganan con un poco de tiempo. De ahí que, según la etiqueta, es mejor pedir los de hace dos o tres cosechas, pues los de la última aún pueden estar crudos y no haber alcanzado su plenitud. Mejor pregunta en tu vinoteca de confianza si tienes dudas.

 

1 Comentario en "5 errores que cometes con el vino blanco"

  1. Bueno seria para los noveles consumidores que los fabricantes o embotelladoras imprimieran una etiquet
    a con las instrucciones acordes al tipo de vino….

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