Te vas al campo. A pasar el día. O sea, que comerás fuera. Y como el lugar al que vas está apartado del mundanal ruido (sea una cala recóndita o un rincón de lo más bucólico en la montaña o el bosque), te preparas la comida en las fiambreras. Y como eres de los que necesitan algún vino para acompañar cada bocado, sobre todo si ahí dentro llevas la tortilla de patata de tu madre y el embutido rico que compras en tu charcutería preferida, dudas. ¿Qué me llevo? Nosotros te proponemos tres ideas sencillas pero efectivas. Seguro que alguna encajará con tu plan y tu paladar.

TORRES HABITAT BLANCO O TINTO

Hay que se consecuentes. Si estás en el campo, hay que cuidarlo. Y del mismo modo que serás respetuoso con el entorno que vayas a ocupar, deberías serlo con el vino que vas a beber. O sea, que lo suyo es que fuera ecológico. Más respetuoso con el medio ambiente que los convencionales. Habitat, sea blanco o tinto, es una buena propuesta. Estas creaciones de Torres tienen certificación ecológica porque cumplen todos los requisitos (esas viñas no saben lo que es un herbicida ni un pesticida). El blanco, elaborado con xarel·lo y garnacha blanca, tiene aromas a uva fresca, a plátano maduro, a higos (¡beberlo a la sombra de una higuera es lo más!) y en boca es sedoso y untuoso, de manera que te irá de maravilla con cualquier plato, especialmente con quesos y pescados. El tinto, con garnacha y syrah, recuerda a confitura de moras, higos secos, licor de cereza, y sabe a fruta madura. Funciona con carnes, guisos y quesos semicurados.

 

Vino calor verano

 

JEAN LEON 3055 ROSÉ

Tenemos un blanco o un tinto eco, y nos faltaría completar la paleta de colores con un rosado. Nos encanta este: Jean Leon 3055 Rosé. Un pinot noire ecológico (sí, perdona la insistencia pero vamos al campo, y el campo hay que respetarlo) que es muy fresco y tiene notas de fruta roja como grosellas y frambuesas que se combinan con melocotón. Y si nos encanta por sí solo (en boca es ácido y equilibrado, con una entrada fina y un final elegante y persistente), más nos convence para un pícnic. Casa de maravilla tapas de aperitivos tradicionales, con embutidos, con ciertos platos de verdura y pasta, con quesos frescos, con asados y con carnes blancas. Seguro que aciertas porque raro sería que tu fiambrera no llevara nada de lo que marida con este vino.

 

bodegas torres

 

SANGRIA REPUBLIC EN LATA

Llevamos dos vinos, y este sería el medio vino que anunciábamos en el titular. Porque la sangría no es un vino, pero es su razón de ser, su alma. Y siempre se asocia con los encuentros familiares o a las fiestas con amigos. Con ese momento maravilloso que significa compartir y celebrar la vida en grupo. Y un pícnic no deja de ser eso, una celebración de la vida. Así que para acompañar la comida, un trago amable como el de la sangría siempre se agradece. ¿Sabías que ahora la puedes comprar enlatada? Eso es ideal para un pícnic porque este tipo de envase resulta más resistente al meneo que le puedes dar camino del lugar de encuentro. Sangria Republic ha lanzado una gama con tres tres tipos de latas, todas ellas con un punto frizzante: clásica (vino con con naranja y canela), una de aires orientales (con yuzu, flor de Jamaica y vainilla) y otra que ha denominado After Sun porque es más refrescante aún (con pomelo, quinina y enebro).

 

vino calor

 

 

 

 

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Si le preguntan por su profesión, responderá: "Periodista". Si le preguntan por su vida personal, repetirá: "Periodista". Vivir la vida y contarla. No hay nada que le guste más, sea desde El Periódico de Catalunya, donde es el responsable de las secciones Gente y Gourmet's, o desde www.gastronomistas.com.