Se puede comer o cenar en casi cualquier sitio, pero parece que la gente necesita tomar un café o un té, o desayunar, o merendar, en un espacio agradable y acogedor. Eso sí, siempre que tenga una carta de calidad. En estas tres cafeterías de Barcelona podrás beber y comer más que bien. Y en un ambiente de lo más cosy.

Suís & Bowls

En su tramo más estrecho, la Travessera de Gràcia puede llegar a ser asfixiante en horas punta: mucho tráfico para tan poco espacio. Pero en medio del barullo siempre hay un lugar para el relax. En este caso, se trata de Suís & Bowls. Es entrar allí y creer que te has metido en otra dimensión. ¿De verdad está en la Travessera de Gràcia? Pues sí. Y da gusto sentarse en su renovado espacio, pues este establecimiento histórico de este distrito barcelonés ha renovado el nombre (antes se llamaba Suís), el interiorismo y la carta. Ambiente relajado, espacio diáfano, luz natural que entra a raudales a través de sus enormes cristaleras… Todo sabe mejor allí, sean los cafés, los lattes elaborados con varios tipos de tés y colorantes naturales como la remolacha y la espirulina, o los variados y apetecibles bowls que han motivado la ampliación del nombre del negocio y que son de lo más healthy. Uno sus puntos fuertes es su horario: abre cada día del año de 7.30 a 22.30 horas. Travessera de Gràcia, 151.

Black Remedy

La modernidad foodie está concentrada entre las cuatro paredes de este establecimiento pegadito al Ayuntamiento de Barcelona y la Generalitat de Catalunya. Más céntrico no puede ser. Tampoco puede estar más en la onda porque no solo sirve unos cafés de especialidad y unos tés excelentes, sino que su oferta gastronómica está al día, más allá de lo que se puede esperar de una cafetería al uso (ojito a sus carrot cakes, a sus cruasanes y a sus muffins): bowls, limonadas caseras, bocadillos enormes con carnes ahumadas por ellos mismos, cervezas artesanas, zumos cold-pressed… Comida saludable en un espacio que, a pesar de tener un aire industrial, resulta cómodo y agradable gracias a unos ventanales generosos y al interiorismo que combina mesas altas y bajas, sillas de diseño, neones… Ciutat, 5.

Ugot

En Instagram, este establecimiento del Eixample resulta de lo más fotogénico. Pero su belleza no es mérito de unos filtros digitales sino de una realidad palpable. Atmósfera vintage y pasteles caseros forman un binomio imbatible; de hecho, Ugot significa pastel en hebreo (la israelí Adi Nachson es la propietaria). A ellos se le añaden desayunos y brunchs que cuentan con una legión de seguidores, y que tienen los huevos ecológicos cocinados de diferentes maneras como gran reclamo. Es bonito porque sí. Y porque la luz resalta un espacio que tiene un encanto especial gracias a las piezas de anticuario que decoran la sala, sean las sillas, las tazas, la pared forrada con un papel lleno de flamencos o incluso la radio de no se sabe qué año. ¿Quién querría volver a la época 2.0? Ah, sí, los instagramers, pero solo para dejar constancia de que la belleza está instalada en este local. Viladomat, 138.

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Si le preguntan por su profesión, responderá: "Periodista". Si le preguntan por su vida personal, repetirá: "Periodista". Vivir la vida y contarla. No hay nada que le guste más, sea desde El Periódico de Catalunya, donde es el responsable de las secciones Gente y Gourmet's, o desde www.gastronomistas.com.