Es cuestión de habilidad, de charm, de sensaciones, de cosas intangibles y sobrenaturales que van mucho más allá del físico, pero no nos engañemos. Si el acto de ligar lo regamos con un buen vino, la cosa, que a muchos les bloquea hasta límites insospechados, va ser mucho más fácil. Y es que el vino despierta el paladar y los sentidos, activa nuestra receptividad y, qué demonios, está muy bueno. Estos cinco locales de Barcelona son perfectos si la cosa va de vinos… y de ligar.

VINOTECA TORRES

Buscamos esa elegancia clásica con acento indudablemente barcelonés, esos grandes vinos de todos los continentes capaces de sorprender incluso a los más iniciados, y buscamos también una cocina mediterránea impecable firmada por uno de los grandes nombres del sector en Barcelona. Dirijamos nuestros pasos, sin duda, al Passeig de Gràcia, reservemos mesa en la Vinoteca Torres y disfrutemos de la cocina de Mercè Solernou y de los grandes vinos de Torres, con algunas referencias internacionales difíciles de encontrar en la ciudad. Una joyita.

Pg. Gràcia, 78.

Wine Bar Barcelona

 

LA VOLÀTIL
El bar de vinos naturales de Barcelona se llama La Volàtil, se encuentra a dos pasos de la Pça. Universitat y tiene una cocina excepcional a cargo de Javier Jovells, ex chef de Floreta y todo un grande en los fogones. Para aderezar una carta de cocina de mercado en un ambiente cool, informal y ligeramente erudito pero neófitos-friendly, encontramos una selección de vinos naturales y biodinámicos que quita el hipo, y que el equipo del local conoce tan al dedillo y explica con tanta pasión que nos contagiará de su entusiasmo desde el minuto uno.

La Volàtil. Muntaner, 6.

Wine Barcelona

 

VILA VINITECA

Cambiemos de formato. Queremos ligar con vinos pero no nos apetece ir a un restaurante con velitas y volver a hablar de Paul Auster y Woody Allen (¿has vivido esta secuencia demasiadas veces?). Tú te lo vas a jugar todo a una carta: vas a ir a pasear por el Born, no sin antes haber hecho una parada estratégica en Santa Maria del Mar y haber soltado despreocupadamente algún dato que demuestre tus conocimientos de historia del arte y una sensibilidad sobrenatural de la que, sin embargo, no presumes. Después, vas a parar en Vila Viniteca, vas a departir con el dependiente hasta dar con el vino de vuestros sueños, acto seguido te vas a hacer con unos quesos increíbles y algún producto delicatessen y os vais a ir a casa a dar cuenta del festín. El mundo es y siempre ha sido de los valientes: ¡ánimos!

Vila Viniteca. Agullers, 7

vila viniteca

 

CELLER CAL MARINO

Esta simpática bodega de barrio, informal hasta la médula, se ha convertido en un punto de reunión de los amantes de los buenos vinos y las conservas de nivel, a degustar en un ambiente siempre festivo y con un punto canalla. Edu Borrull y su equipo nos van a sacar siempre el rosado más raro, ese blanco desconocido, el tinto que se pondrá de moda el año que viene y toda una serie de curiosidades maravillosas que comparten estantería, como tiene que ser, con los grandes vinos del panorama nacional e internacional. Sus anchoas son diez y tiene un karma que ya quisiésemos para nuestra casa.

Celler Cal Marino. Margarit, 54
Bodegas Torres

 

 

 

 

 

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Sobre nosotros.

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